Zanfer, el boxeo y la continuación del “revolcón”… 

EDGAR VALERO BERROSPE

Si me regresara 18 años en el tiempo, recordaría la batalla que libré contra el que entonces era Director Editorial de Televisa Deportes, Javier Alarcón, de quien nunca comprendí su animadversión hacía mí, sobretodo, después de que estando a punto de ser corrido de la empresa, mi jefe Alfredo Domínguez Muro y yo, decidimos que se quedara y que fuera conductor del noticiero TD. Pero no es ese el tema, sino que además, nos subíamos al ring casi cada semana para luchar por tener o no boxeo de clase mundial en las pantallas de la televisora.

También por razones que desconozco, pero hay quien asegura que se trataba de un asunto de dinero, Fernando Beltrán no podía vender sus funciones y le ponían más topes que al Paseo de la Herradura acá en los rumbos de Huixquilucan. Tenía a los mejores peleadores del mundo a su disposición, no sólo a Erik “Terrible” Morales y Jorge “Travieso” Arce, sino que además, ya con la etiqueta oficial de representante en México de la empresa Top Rank de Bob Arum, ofrecía incesantemente peleas de Oscar de la Hoya, Tito Trinidad, Bernard Hopkins, el incipiente campeón mundial Manny Pacquiao y muchos más. Pero Fernando siempre tenía la puerta cerrada de Alarcón y de dos personajes más que estaban involucrados en la contratación del boxeo, Manuel Ramírez, quien era un tipo recto y directo y Alberto Sosa que nuncas sabía uno que pensar, amable en trato, pero extraño en sus decisiones. En fin.

El resultado fue que tanto insistí en la cabeza del área de eventos especiales, que mi jefe, Ricardo Pérez Teuffer, quien fungía como vicepresidente, dio la orden de que se le diera entrada a Fernando con todo el boxeo de primerísimo nivel que traía. Claro había que apoyar, pero según me dijo un día Alarcón, el jefe le dio la orden de apoyar, pero no de promocionar, así que las grandes funciones pasaban casi de noche.

La mejor forma que encontró Alarcón para deshacerse de mi presencia, fue “invitarme” cordialmente a que viajara a Las Vegas casi cada semana para hacer reportes y reportajes de esas funciones. Y digo que era una “invitación cordial”, porque en el organigrama del área, no tenía ninguna forma de ordenármelo. 

Cuando finalmente lograron hacerme que renunciara, a las pocas semanas las funciones de Zanfer y Top Rank salieron del aire también. Afortunadamente mi querido amigo y socio Pablo Vázquez Oria era el director de Sky y entonces las funciones se refugiaron en el sistema satelital con bastante éxito, al grado que hasta la despedida de Julio César Chávez en la Plaza México la transmitimos con la narración en vivo mía con Mario Antuña y el “travieso” Arce de analista, mientras que el diferido lo hicieron mi querido Doc Morales, Eduardo Camarena y el tramposo de Ricardo López.

Más se tardó Fernando Beltrán en llegar a Sky que en perder esa tribuna por indicaciones de Alarcón que reclamó la titularidad de los deportes del sistema, pero en el fondo, fue así como se gestó probablemente el golpe más fuerte que en materia deportiva le haya dado Televisión Azteca a Televisa. Ya era el 2005 cuando con el apoyo de la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma nació Box Azteca (nunca entendí porque le dicen box y no boxeo, pero eso es otro tema). 

El revolcón de dimensiones monumentales fue de tal magnitud que ahora, 15 años después, siguen sin levantarse de la lona. Bueno, hasta el movimiento ese de llevarse a Carlos Aguilar a Televisa, no ha servido de nada, porque no es un asunto de quien narra, sino de las funciones que se presentan y en ese giro, no hay nadie mejor que Beltrán y Zanfer en este país.

Toda esta historia se la cuento, porque dentro de unos días y en ambiente controlado, una vez más, Fernando Beltrán y Zanfer, irán contra viento y marea para grabar una función dentro de un estudio de Azteca en Ciudad de México, con lo que oficialmente se reanudará el boxeo en la capital. 

La Comisión de Boxeo capitalina no quiso dar hasta el momento su aval, pero con eso de que Fernando es gran amigo de Miguel Torruco, quien funge al frente de la nueva Oficina de Promoción del Boxeo de la Presidencia de República (o algo así de llamativo como nombre), no dudo en que la Doctora Sheinbaum vaya a recibir una llamadita para que aterrice a sus empleados y no interfieran en los planes de Zanfer y Azteca. Total, ya está entretenida con lo del Dia del Padre en agosto, pues que deje que fluya el experimento que no reunirá en total a más de 100 personas, todas checaditas varios días antes y en la jornada de la grabación… Veremos..

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