“Y todos los 38 goles fueron a un sólo toque»

EDGAR VALERO BERROSPE

La mirada del periodista español Santiago Segurola pareció perderse en el fondo de la habitación del Hotel Cervantes donde lo estaba entrevistando… Estaba hurgando en sus recuerdos… “Le pedí a la gente de Televisión Española que me dejara revisar los videos de los partidos en los que había anotado Hugo Sánchez sus 38 goles… Fue entonces que descubrí que todos habían sido de un solo toque…”

Fue parte de una extraordinaria entrevista sobre la trayectoria de Hugo Sánchez, que celebra en este día la conclusión de la campaña 1989-90 de la Liga española, en la que acabó de encumbrarse  para siempre como una leyenda del futbol mundial y como el mejor deportista mexicano de la historia.

Esa gesta de Hugo Sánchez, que le valió ganar el Botín de Oro como el máximo romperredes en Europa ocurrió hace 30 años, con lo cual consumó su quinto título de goleo individual, el quinto “Pichichi”, que lo trasladó a una dimensión reservada sólo para los grandes, y que pudo haber sido incluso seis veces ganador si es que el brasileño Baltazar, no se hubiera atravesado en su camino, cortando su racha en la campaña 88-89 en que concluyó en el segundo sitio.

Yo tuve la oportunidad de realizar varias entrevistas para un programa que realicé en España sobre la trayectoria de Hugo, personajes de altísimo nivel reconocieron, en algunos casos hasta de forma inesperada, que el mexicano estuvo y está hecho de una materia especial. Don Luis Aragonés, el hombre que lo recibió en el Atlético de Madrid y que tomó la decisión de ponerlo a jugar como centro delantero en vez de extremo izquierdo, no sólo le tenía un gran aprecio, le tenía una gran admiración.

 “Es el único futbolista al que yo he invitado a comer a mi casa, y el me ha invitado a la suya -me dijo aquel día el que fuera una leyenda del Atleti como técnico y jugador y como entrenador de España campeón de Europa en 2008, ya fallecido- porque a Hugo le tengo mucho respeto como profesional, el supo que no podía regresar a México sin haber logrado trascender en Europa y peleó hasta conseguirlo, pero además es un gran chico”.

El propio Emilio Butragueño, a quien medio México ha visto con recelo durante años, me dijo en ese mismo viaje que “Hugo es el futbolista con quien yo más me entendí en la cancha”. Luego cuando le pregunté si había sido difícil convivir con él, me dijo “¿Difícil?… No hombre… No era difícil, era imposible” y soltó una carcajada. Hugo tenía que ser así, los delanteros sólo pueden triunfar si son egoístas, pero eso no es un defecto, es una herramienta para el triunfo y Hugo lo supo siempre”.

Yo se que mucha gente opina sobre Hugo Sánchez, unos que dicen ser sus amigos, se ofenden cuando se dan cuenta que no lo eran tanto, o no lo fueron sólo por el hecho de sentarse dos o tres veces a hacer una entrevista. Y muchos de ellos son los que se han encargado de seguir poniendo en duda los alcances de su extraordinaria trayectoria. Pero Hugo ha dejado el plano de los mortales comunes y corrientes, para ingresar, a pesar de todo y de todos sus detractores, a una dimensión en la que habitan sólo los fuera de serie, los elegidos del destino, los que pagaron el precio de llegar a ser los mejores del mundo en lo que hacen, así ha sido Hugo Sánchez.

Otro crítico recurrente de Hugo fue Jorge Valdano, quien se ha convertido en una de las voces más autorizadas del mundo del futbol y a quien le hice una entrevista que conservo como un tesoro, en Julio de 2013. Viajé exprofeso a Madrid para verlo y tomar los 20 o 30 minutos que me había prometido para hablar de Hugo. No hubo pérdida. Jorge sabe lo que dice y tiene como sustentarlo…

“Hugo Sánchez es el mejor centro delantero que yo he visto en mi vida (vea quien lo dice), tenía tal habilidad, que era capaz de desmarcarse dentro de un elevador lleno de gente”. No necesito agregar otra de las múltiples citas que me dio sobre el Penta Pichichi.

Han pasado 30 años y Hugo se mantiene vigente, a pesar de lo que se diga. Su voz es respetada y su opinión cuenta. Se lo sigue envidiando porque sigue siendo una gran personalidad. Es una pena que México, su patria, siga cuestionando muchos temas en su carrera. Yo he platicado con Hugo muchas veces, me ha tenido muchas deferencias, me ha contado capítulos que no ha dicho a otros colegas, aunque ellos crean que sí, no he dejado de admirarlo…

Pero el mejor juicio sobre Hugo Sánchez lo está haciendo el tiempo. Una labor de filtro que coloca a cada quien en su justa dimensión. Hugo puede ser criticado hasta el cansancio, pero nadie, absolutamente nadie, le puede restar méritos a su trayectoria ni atacar argumentando que le quedó a deber a la Selección Mexicana. Estoy seguro que hubiéramos querido más de él, pero ya no se puede hacer nada al respecto. Y eso no le quita que haya llegado a ser en su momento, el mejor centro delantero del mundo. 

Hubo una época en que todos los niños del mundo soñaban con ser el centro delantero del Real Madrid. Hugo fue el titular indiscutible muchos años, es inaceptable que eso se olvide. Yo celebro estos 30 años, trayendo a mi mente las incontables mañanas en que desperté siendo adolescente, para ver sus juegos en la Casa Blanca, y celebré sus piruetas con escandalosos gritos que seguro perturbaron incontables ocasiones a los vecinos. 

Hugo Sánchez es un tesoro nacional, es un orgullo que sea mexicano y celebro cada día de su extraordinaria carrera… Han pasado 30 años, que se fueron como un suspiro…

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