Wilder-Fury II…Épico hoy en Las Vegas

 
El ya legendario MGM Grand Garden de Las Vegas, será el escenario de la batalla de desempate entre las dos más importantes figuras del boxeo actual en pos del título completo del Consejo Mundial de Boxeo. En su primera confrontación que terminó en empate, protagonizaron una pelea inolvidable. Dificilmente se repetirá el resultado.
EDGAR VAERO BERROSPE
Hace mucho tiempo alguien dijo que para que un campeón fuera “legendario” debería tener rivales “legendarios”. La combinación de dos titanes del boxeo siempre producirá una batalla épica y eso es lo que se vivirá en la pelea de desempate o revancha, si usted quiere llamarla así, de éste sábado en Las Vegas, cuando dos gigantes de más de dos metros de estatura y con un record combinado de 71-0-2 con 63 nocauts, se enfrenten por segunda ocasión, tratando de mantener o conquistar el cetro máximo del boxeo, el título de peso completo del Consejo Mundial de Boxeo. No hay, ni habrá otra referencia sobre este tema…
Finalmente, el “gran campeón americano” está de regreso en el ring. Durante las décadas que siguieron a la retirada de Muhammad Alí, Larry Holmes y tal vez, Mike Tyson, por vez primera la expresión que era un pleonasmo, “campeón mundial de peso completo” y “campeón americano”, han llegado al final de un largo viaje para reencontrarse y, revivirse, éste sábado.
El campeón del Consejo Mundial de Boxeo, Deontay Wilder, el “Bombardero de Bronce”, (42-0-1, 41KO´s, Tuscaloosa, Alabama, Estados Unidos, 2.01m de estatura), intentará realizar con éxito la décima primera defensa de su corona, cuando enfrente en combate de desempate al británico Tyson Fury “The Gypsy King” (29-0-1 22KO´s; Manchester, Lancashire, Reino Unido, 2.06m de estatura), después del trepidante empate en su primera cita celebrada el 1 de diciembre de 2018 en el Staples Center de Los Angeles, California.
Esta será la tercera ocasión en que Wilder estará en el cuadrilátero del legendario MGM Grand Garden, donde se coronó el 17 de enero de 2015 en la única victoria de su carrera que no se dio por nocaut al imponerse al haitiano naturalizado americano, Bermane Stiverne, por decisión unánime en 12 episodios. La ocasión anterior fue para realizar con éxito ante el “King Kong” cubano Luis Ortíz la décima defensa del título con un fulminante nocaut en el séptimo episodio luego de seis rounds no precisamente de los mejores de su carrera.
Muchas cosas han pasado en el último año y meses desde que Fury se presentó como retador del legítimo campeón mundial de peso completo, siguiendo la tradición del campeón líneal, que significa, campeón que venció al campeón, pues Wilder siguió haciendo crecer su fama, algo que le costó muchísimo esfuerzo los casi cuatro años desde que había ganado la corona, pues derrotó a su compatriota Dominic Breazeale en el primer round de su combate del 18 de mayo en Nueva York, antes de consumar la victoria sobre Ortíz.
Tyson Fury, por su parte, el hombre que se autonombra el “guerrero-que-lucha-hasta-la-muerte”, derrotó en una brutal batalla, que por increíble que parezca, sólo duró dos rounds, a la bestia alemana Tom Schwarz quien marchaba invicto en 24 combates, el 15 de junio, y luego, fue a “la guerra” el 14 de septiembre para encarar en la hermosísima T-Mobile Arena, que se encuentra apenas cruzando Las Vegas Boulvevard, al sueco Otto Wallin en otra brutal batalla que se prolongó los 12 rounds a los que fue programada, y tras la cual recibió más de 40 puntadas para cerrar un impresionante corte sobre el ojo derecho.
Fueron caminos diferentes, pero igualmente intensos. Wilder sube al cuadrilátero como favorito, para refrendar su corona, qué, al conseguirlo, habrá superado las 10 defensas del título que realizó el legendario Muhammad Alí, aunque con un infinitamente menor reconocimiento que la esteta de Louisville, Kentucky, población que curiosamente se encuentra 600 kilómetros al norte en línea recta de Tuscaloosa, el lugar donde nació el ahora campeón mundial.
EL ANSIADO DESEMPATE. Después de la trepidante pelea de diciembre de 2018, esta podría ser considerada sin ninguna duda, la pelea más esperada por los aficionados al boxeo desde que se llevó a cabo hace 5 años el combate entre Floyd Mayweather Junior y Manny Pacquiao. En aquella ocasión, el norteamericano era escandalosamente favorito para ganar y ganó. En una encuesta realizada entre colegas especialistas en boxeo, 42 de 48 asegurábamos que el primero sería el vencedor, algo que de ninguna manera ha sucedido esta vez, en que de 74 encuestados, 41 creemos que Wilder será el vencedor y 33 ven a Fury salir con la mano en alto. Evitamos contar a los que aún creen que habrá otro empate.
GUERRA DE TELEVISORAS. No crea usted que nos referimos a lo que pueda suceder en México donde Fox Sports e ESPN realizarán la transmisión debido a que sus cadenas madres en los Estados Unidos también la presentarán de manera simultánea. No, allá en la Unión Americana, Fox e ESPN producirán la transmisión en Pago Por Evento, como en los buenos tiempos, a un costo de 80 dólares por telehogar, tratando de mostrar que el trabajo que está realizando DAZN, de entregar las peleas gratis a cambio de ser suscriptor a un costo de 19.99 dólares mensuales, no es el camino para mantener los grandes eventos.
Fox es la televisora oficial de Wilder y Fury tiene contrato con ESPN en tierras norteamericanas, de ahí que durante la transmisión del Superbowl, que llevó a cabo Fox en Estados Unidos, se hayan visto una gran cantidad de spots promocionales de la pelea. Anthony Josuha el tercer “campeón” en discordia, que fue quien venció al mexicano Andy Ruíz en diciembre para recupera algo de su perdido prestigio, es transmitdo por DAZN. 
La pelea entre Mayweather y Pacquiao tiene el “récord” de ventas de casi 4 millones de señales vendidas en Pago Por Evento, muy, pero muy lejos de la mejor participación del mexicano Saúl Alvarez, quien cuando fue derrotado por Mayweather fue seguido en 2.1 millones de telehogares, la mayoria de hispanos y mexicanos.
En caso de que esta pelea no pudiera superar alguna de esas dos marcas, podría ser un gran indicativo de que la relación entre el PPV y el boxeo, que inició a principios de la década de lo 60´s en tiempos de Floyd Patterson, cuando sus épicos combates ante el sueco Ingemar Johansson fueron transmitidos en circuito cerrado. Por cierto, en la primera de las tres batallas, el americano de Waco, Carolina del Norte, visitó la lona en siete ocasiones en el tercer episodio antes de que fuera detenida la pelea en ese mismo round.
LOS ESTILOS. Wilder posee lo que es considerada ya, la mano derecha más devastadora en la historia de la división de peso completo, ha ganado por la vía rápida 41 de las 43 peleas que ha realizado, es decir el 95.3% de ellas, el más alto porcentaje de cualquier campeón de la máxima división que haya existido. El campeón mundial del CMB comenzó a boxear a los 19 años debido a la necesidad de obtener dinero para las múltiples operaciones que su hija Naieya iba a necesitar, pues durante el embarazo de su madre supo que nacería con serios problemas en la espina dorsal. 
No sólo dejó la escuela para conseguir múltiples trabajos, sino que a los 22 años con apenas tres en el boxeo ganó una medalla olímpica en los Juegos de Beijing 2008 y a los 29, 12 años mayor que Mike Tyson, el campeón mundial más joven de la historia, se coronó monarca del CMB. Eso fue hace 5 años y finalmente ha sido reconocido como uno de los grandes de la historia. Ante Fury, podría comenzar a dejar un legado.
Por su parte, Fury, técnicamente más dotado que Wilder, pero menos espectacular, reclama el derecho a ser llamado el verdadero campeón mundial de peso completo lineal, luego de haber derrotado al ucraniano Wladimir Klitschko en pelea avalada por un montón de organismos, unos de sórdida reputación, como la IBO, y con el respaldo de la WBA, la IBF y la WBO. Pero eso fue hace mucho. En 2015.
En diciembre de 2018, Fury estuvo a punto de derrotar a Wilder y él mismo estuvo a punto de ser derrotado. De acuerdo a las tarjetas, Fury ganaba la pelea al llegar al decimo segundo asalto, sin embargo una impresionante combinación del Bombardero de Bronce, su impresionante derecha y un brutal gancho de izquierda mandaron a la lona al británico que parecía se iba a quedar para la cuenta completa.
Sin embargo, Fury se levantó para terminar la pelea. El propio retador reconoció que abrió los ojos, porque nunca se dio cuenta de que había sido burtalmente derribado, la cuenta iba en cuatro, y se dijo a sí mismo, “carajo, levántate..” 
Será en el cuadrilátero del Grand Garden donde se vivirá la continuación de una pelea con tintes inspiradores, por la historia de Wilder y porque, al levantarse de la lona, el llamado “Gypsy King”, marcó para siempre su carrera al negarse, aún estando derrotado, a permancer en la derrota. Ha sido Wilder quien sacó de las penumbras de la depresión y la ansiedad al hombre que derrotó al también legendario Klitschko, pero la pelea de esta noche los marcará a ambos para siempre… La historia seguirá y promete ser épica…

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