Un golpe Nivel Dios, en futbol

EDGAR VALERO BERROSPE

Ayer durante mi encierro aprendí, seguramente tan tarde que la mitad de los millennials deben estar riéndose ahora de mí, una expresión que supera cualquier nivel de énfasis, “nivel Dios”… Y no es broma, pero es cierto… Quien diga que nuestros hijos no son capaces de enseñarnos cosas, buenas o malas, simpáticas, curiosas o de otros tipos, ha quedado ahora al descubierto como un ignorante… 

¿Y a qué viene todo esto?… Usted que me hace el favor de leer estas líneas ya lo debe de estar pensando… “un golpe nivel Dios” ¿de qué estamos hablando?… De una elocuencia superlativa que hace palpable, muy palpable, que la decisión tomada para bien o para mal por la Federación Mexicana de Futbol de cancelar lo que quedaba del torneo de Clausura 2020 de la Primera División, de la Liga MX pues, tendrá repercusiones que van más allá de la cuestión que tiene que ver con los que tienen el poder adquisitivo que la gran mayoría de los habitantes de nuestro país, no tienen…

Cito a la revista Forbes, “En México, dos de cada cinco personas son pobres, dos más son vulnerables de serlo por sus bajos ingresos, y solo una no es ni pobre ni vulnerable. De acuerdo con la última medición de pobreza en el país, con datos de 2018 elaborada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en México se registraron 52.4 millones de personas pobres y 9.3 millones de ellas vivían en pobreza extrema.

Cada año en Octubre se conmemora el Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza. Desde 1993, Naciones Unidas estableció esta fecha respecto de uno de sus principales objetivos: acabar con la marginación y la exclusión económica y social de grupos que en países en desarrollo como México, son mayoritarios.”

¿Y qué demonios tiene que ver el futbol con todo esto?… Es que es algo que está a la vista, el futbol no son los adinerados dueños de las franquicias o de los consorcios dueños de las franquicias que militan en la Liga MX, ni siquiera son los jugadores, quienes, aunque se quejan, viven una vida que está lejos del alcance de la gran mayoría de los “suspirantes” a llegar a un equipo profesional, y que durante el tiempo que logran extender su carrera, según su nivel de éxito, viven en otro mundo, que no tiene nada que ver, pero absolutamente nada, con todos aquellos que de forma “satélite”participan en el futbol.

Puedo hoy decir que son miles, pero fácilmente podríamos llegar a la expresión de “cientos de miles” de personas que dependen en mayor o menor grado del futbol para tener algún ingreso. Desde los que trabajan directamente en los estadios, para los equipos o para las marcas que pretenden asociarse con los estos, hasta los que sobreviven gracias a que pueden acudir a las afueras de los estadios a vender todo tipo de antojitos y comida callejera, hasta souvenirs, de los buenos y de los piratas, bueno, de hecho casi siempre piratas, y que vieron como este viernes se apagó la velita que tenían encendida esperando que entre autoridades y funcionarios de la Federación y los equipos no les dieran el golpe de muerte.

Porque no exagero cuando le digo, y ya lo había comentado en la semana, que para muchas de estas personas de un nivel bajísimo de ingresos, ahora, sin la posibilidad de hacer lo único que les ha dado la oportunidad de sobrevivir, terminarán más hundidos en la pobreza que ya vivian y algunos seguramente comenzarán a participar en la delincuencia que se genera cuando ya no hay opciones de un trabajo mínimamente digno. Los hijos comen, y aunque la bendita 4T siga proclamando su ayuda a los más necesitados, bueno sería saber si no hay pobres que quieran votar por el PRI o por el PAN o por el PRD, ¿que les hace pensar que todos los pobres de verdad compraron que Morena es la esperanza de México?…

Ya sé que no es culpa de Morena que haya pobres. Cuando llegaron al poder ya existían, ya estaban ahi, no podría tampoco asegurarle si hay más o hay menos. Pero basta con darse una escapadita a cualquier lugar que esté medianamente distante de alguna ciudad como México, Monterrey, o las que guste nombrar, para darse cuenta que “los pobres si existen” y esos pobres no creen en las hadas.

Y el futbol mexicano tuvo en sus manos la oportunidad de esa pobreza, combatirla de alguna forma porque al menos algunos de esos ahora desempleados tendrían un ingreso y el golpeado pueblo de México tendría una entretención. Porque los que piensen que ahora que hay futbol en Alemania y tal vez en España y no se donde más, y Fórmula Uno y algún torneo de golf, se les olvida que los mexicanos de a pie, los que viajan apretujados en el micro o en el metro o en la combi, donde todavía hay combis, ni tienen televisión por cable, muchos tal vez ni siquiera sepan qué es eso, y menos pueden llegar a imaginar que Bayern Munich es un equipo de futbol y que no tiene nada que ver con el Bayer donde jugaba el “chicharito”, que ese sí, es propiedad de la empresa que hace las aspirinas…

Dicen que lo hicieron por salvaguardar la integridad de los jugadores. Pero había forma de salvarlos y darle a la gente, al menos, un motivo para olvidarse por un rato, que nos está llevando la trompada.

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