Tom Brady, destino: Los Angeles

EDGAR VALERO BERROSPE

Se supone que hoy empezaba el periodo de operaciones de la agencia libre en la NFL, pero en sólo las primeras 24 horas de enamoramiento, los casilleros que estaban vacios, o casi, se empezaron a llenar. Drew Brees se mantuvo con los Santos de Nueva Orléans, Marcus Mariota llegó a los Raiders, Phillip Rivers a los Potros de Indianápolis, los Vaqueros de Dallas aseguraron su nuevo trío fantasía con Dak Prescott, Ezequiel Elliott y Amari Cooper, Cam Newton salió de las Panteras de Carolina y, todo el mundo puso atención a esos movimientos, pero un sólo tuit de Tom Brady dejó helados a la mitad de los aficionados, ya no diga usted al futbol americano, sino a los del deporte en general.

El mejor quarterback de la historia, el ganador de seis Super Tazones deja a los Patriotas de Nueva Inglaterra y mientras ibamos tachando las opciones de los equipos que se habían mencionado como su destino final en esta nueva era, las opciones serias también se fueron reduciendo.

No a San Francisco, no a Las Vegas, no a Indianápolis, no a Tennessee, no a Cleveland y NO (con mayúsculas) a Nueva Inglaterra, sólo quedan un par de opciones serias y una que sería una locura, las primeras: San Diego y Tampa Bay, en ese orden, la tercera que es hasta de risa, Miami. Tendría que estar desesperado Brady para ir a un lugar donde no encontraría las mínimas condiciones para continuar lo que serán, ya sin duda alguna, los últimos dos años de su carrera, eso sí, bien pagados, con un estimado de 66 millones de dolares garantizados.

Brady a sus 42 años, en vías de cumplir 43 antes del inicio de la temporada 2020, es dueño practicamente de todos los records de pase en la NFL. Ha derrotado a los otros 31 equipos de la liga en su carrera, excepto, por supuesto a los Patriotas, pero al saberse su nuevo destino, es seguro que se unirá a los otros dos hombres que completaron esa gesta heróica, Brett Favre y Peyton Manning.

Favre dejó a los Empacadores y luego, enfundado en el jersey de los Vikingos de Minnesota derrotó a Green Bay en dos ocasiones en la temporada del 2009, incluyendo la visita al Lambeau Field el 1 de noviembre de aquel año cuando lanzó 4 pases de anotación para completar la primera limpia de los Vikingos a los Packers en cuatro años. Más tarde, Peyton Manning lograría la proeza enfundado en el jersey de los Broncos al superar a sus Potros de Indianápolis. Y parece ser que nadie impedirá, cualquiera que sea el destino final, más seguro Los Angeles que Tampa, que Brady acabe de engrandecer (valga la expresión), la más grande historia de cualquier jugador en la NFL.

Y es que como apuntaba un colega de la televisión de Estados Unidos, “Brady is not a businessman; Brady is a business, man” (Brady no es es un hombre de negocios, Brady es un negocio, hombre)… Y de cara a su retiro de los emparrillados, la única forma de agregarle más capitulos exitosos a una trayectoria impresionante es guiar a los Cargadores a la tierra prometida que en sus 15 años con ellos no pudo hacer Phillip Rivers, que en cosas del destino, se quedó con el puesto de Drew Brees en San Diego y este último se fue a Nueva Orléans a alcanzar toda la gloria posible incluyendo el Super Bowl hace diez años.

Brady seguramente será una estrella de en cualquyier otra profesión a la que se dedique a sus 45 años. En la televisión, en el cine, en el golf, como comentarista, como actor, es el singular personaje que lo tiene todo y tendrá a Hollywood seguramente a unos pasos de su nuevo destino.

Muchos movimientos, muchas especulaciones, pero seguramente una mañana de estas, que pudo haber sido la de hoy mismo, Brady anunciará hacia donde van a girar los reflectores dejando un poco en la oscuridad a los Patriotas, quienes, como hace diez años, empezarán el largo proceso de reconstrucción aunque sin la presencia del hombre que debutó por una casualidad del destino en aquel septiembre del 2001 cuando Drew Bledsoe fue brutalmente golpeado por Bo Jackson, el linebacker de los Jets, y que cambio para siempre a la NFL.

Nos acostumbramos a ver a TB12 enfundado en el jersey blanco, o en el azul, y nos acostumbramos a ver que todo lo hacía parecer fácil aunque no lo era. Tom Brady ha sido un suceso irrepetible, por eso vale la pena seguirlo en sus últimos dos años en la liga cualquiera que sea la preferencia que se tenga. 

Cuando Tom Brady decida retirarse, el futbol americano seguro que va a sobrevivir, pero será sin la presencia del mejor jugador que haya existido y teniendo en mente que ninguno, nadie de los que en este momento podrían aspirar a repetirlo tiene las condiciones para hacerlo y el tiempo inexorablemente, sigue su marcha…

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