Test para emprendedores: ¿Soy o me parezco?

Por Pim. E.

En las últimas décadas la vocación para emprender un negocio ha sido impulsada desde los planteles educativos hasta por los gobiernos federales, estatales, municipales y la propia iniciativa privada.

Empresas como Endeavor de México definen al emprendedor como la persona que “tiene la capacidad para ver oportunidades y analizar los recursos para llevar a cabo determinado proyecto”

Igualmente señala que el mérito de un emprendedor no radica exclusivamente en sus capacidades, sino que su verdadera inteligencia radica en rodearse de un equipo que complemente sus habilidades y refuerce aquellas áreas que no representan una fortaleza para él.

¿Es usted de esos?

Este sencillo test le indica las características natas que debe tener un emprendedor. Si usted no reúne todas no se preocupe. Siempre podrá encontrar alguien con quien hacer un gran equipo.

  1. ¿Le gusta tomar riesgos? ¿Le atrae la incertidumbre?
  2. ¿Le gusta innovar, ser diferente?
  3. ¿Es usted un motivador con la gente que trabaja a su alrededor?
  4. ¿Se considera usted un líder, capaz de movilizar a un grupo de trabajo y convertirlo en sus seguidores?
  5. ¿Es usted creativo, capaz de proponer soluciones nuevas para el mismo problema?
  6. ¿Es usted resistente a las frustraciones para no detenerse al primer obstáculo?
  7. ¿Es usted capaz de aplicar toda su experiencia en trabajos anteriores en un nuevo proyecto?

Si usted respondió que sí a todas las preguntas, no lo dude, usted tiene las capacidades para ser un emprendedor. Si sólo cuenta con cuatro de las características, tiene el potencial para desarrollar el resto, pero si no cuenta con ninguna de estas características es tiempo de que se aplique a desarrollarlas si quiere ser su propio jefe en un mediano plazo. ¡Mucha suerte!

Era un padre que quería controlar el excesivo optimismo de su hijo. Una noche de Reyes pensó en dejar una carreta con estiércol junto al árbol navideño para tratar de desarrollar la capacidad de frustración en su vástago. Al amanecer encontró a su hijo escarbando en la inmundicia, asustado le preguntó qué hacía y el pequeño respondió: “Por aquí debe estar el caballo que le pedí a los Reyes”.

 

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