Sí, es un negocio, pero el futbol necesita recuperarse

EDGAR VALERO BERROSPE

Si usted me ha hecho el favor de seguirme, de leerme o escucharme durante algún tiempo de estos intensos casi 34 años que tengo de dedicarme al periodismo, sabe que no le voy a mentir y, que efectivamente, en otro momento, en otras condiciones, no hubiera estado de acuerdo en que la Liga MX tuviera a doce invitados de sus 18 integrantes de la Liga MX, en la liguilla de la próxima temporada.

En el maremagnum que ha azotado a todos los deportes y por supuesto, la vida de todas las personas en el planeta, los futbolistas son un gremio que se vio impactado de menor manera. Porque una cosa es no tener ingresos y otra, tener una disminución en los ingresos mientras no hubo actividad. Es un asunto que tiene que ver con la solidaridad, aunque sea con algunos directivos fifi que deambulan entre los propietarios o directivos de los equipos de la Liga.

Y claro, aun cuando ya se anuncia la reactivación del futbol mexicano, una semana después de la fecha que se manejó de forma inicial, para el 24 de julio próximo, ya estará usted enterado que será sin público. Es decir, los equipos, les guste o no, si quieren seguir en el juego, tendrán que sobrevivir, y muchos lo hacen muy bien, de los ingresos negociados o renegociados que tienen de derechos de televisión y marcas patrocinadoras, y prescindir del boletaje que, también para algunos, es muy importante porque son de las franquicias menos comerciales.

Entonces, invitar a doce de 18, se vale, en estas condiciones extraordinarias en que si dejaron de recibir dinero de derechos de transmisión, si dejaron de ganar dinero por venta de boletaje y si dejaron de ganar dinero por la venta de esquilmos y merchandising en los estadios. Los golpes fueron de diferentes tamaños, pero al final de cuentas les tocó a todos. Y también, todos tuvieron que seguir pagando sueldos de esos inevitables, con o sin descuento, con negociación o sin ella y tienen que buscar la forma de recuperarse, porque el futbol si es muy bonito como deporte, pero el de la Liga MX es ante todo, un negocio.

El formato me gusta, que cuatro vayan directo, como pasaba en el futbol americano, en el que ahora sólo pasará uno directo a la ronda divisional, y que esperen a los vencedores de los cuatro encuentros de repechaje donde están invitados e involucrados del 5 al 12, esta hasta divertido. Que la ronda se juegue a un sólo juego mejor. Y será por supuesto en la casa de quien mejor posición haya logrado al final de las 17 jornadas. Todo bien.

Algo que casi nunca se mencion a es el desgaste, más en particular para los equipos que les toca recibir, pues hacen el viaje de ida y de regreso a casa a media semana, mientras que al que le toca visitar en el fin de semana, realmente sólo hace el viaje de ida, y aunque tiene que regresar (algo asi como todo lo que sube tiene que bajar), si resulta eliminado como la lógica (a veces poco operante de nuestro futbol) indica, pues ya de regreso viene sin presión de nada. 

Las medidas que se están tomado, modificaciones mínimas, pero más que aceptables dadas las circunstancias nos permitirán tener un torneo ya no tan correteado, porque la final final se podría jugar como el año pasado, después de la Cena de Navidad. Ajustes raros, pero que entran al terreno de lo razonable, insisto, dadas las circunstancias. Habrá equipo en Mazatlán, habrá nuevos dueños en Querétaro y el Atlante ahí, suspirando para ver que pasa y a ver si lo admiten de invitado el año que entra, aunque tenga que pagar su silla… Lo dicho, business are business, y el futbol es un “bisne”…

A %d blogueros les gusta esto: