McCormick y Capilla, los niños traviesos de los clavados

DANIEL ESPARZA

Prófugos de la juventud rumbo a la búsqueda ansiosa de la vida de adulto, son muy pocos las mujeres y hombres que a los 23 años pisan el terreno de sus sueños: la estadounidense Patricia McCormick y el mexicano Joaquín Capilla, eran de esos.

En los Primeros Juegos Panamericanos en Buenos Aires, 1951, los dos eran prácticamente unos niños entre monstruos del deporte como el clavadista Sammy Lee o el levantador de pesas afroamericano, John Davis, estrellas y medallistas del deporte olímpico que asistieron al evento a los 31 años, la edad promedio de los mejores deportistas de aquel tiempo.

El rostro angelical de McCormick, con una sonrisa sacada del cartel de una chica pin up de los años 20, sorprendió a la prensa estadounidense al conseguir su primera medalla de oro ¡a los 22 años! Una evaluación errónea de una mujer que conseguiría cuatro títulos olímpicos consecutivos en 3 y 10 metros, en los siguientes Juegos Olímpicos.

Capilla llegó a Buenos Aires convaleciente de una cirugía de apendicitis, incentivado de enfrentar al campeón olímpico de Londres 1948, Sammy Lee. El mexicano no sólo venció a Lee en los 10 metros, sino que se apoderó del oro de los tres metros, siendo un inverbe desconocido en el mundo del deporte.

70 años después, el mundo del deporte es ahora de los jóvenes. #Panamgamesjr  #CaliColombia

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