La misma vieja historia, pero vestida de Chiva…

EDGAR VALERO BERROSPE

No cabe duda que el deporte refleja fielmente lo que sucede en la sociedad. En México, la hipocresía se ha puesto más de moda que la que pudo haber tenido y el futbol como gran espejo, actúa en consecuencia….

Yo no sé si fue necesario que falleciera Jorge Vergara, para que el heredero de sus deudas, Amaury Vergara formalizara la posición de Ricardo Peláez como director deportivo. No presidente deportivo, no, director deportivo, es decir, un par de escalones más abajito de lo que el ego del expresidente deportivo (ahí sí) del América hubiera querido.

Y de bote-pronto se saca de la manga una declaración espectacular y alarmista al mismo tiempo. “En Chivas se habló de descenso hasta el fin de semana pasada, pero eso se acabó, ahora se hablará de campeonatos, bla, bla, bla… Y por eso dejo en el puesto de técnico a Luis Fernando Tena, porque no le llegué al precio a Diego Alonso, bla, bla, bla…” (más o menos así fue el discurso) y entonces me quedo mudo ante la transmisión en vivo de un montón de canales de televisión y youtube y facebook y demás y me digo a mi mismo…. “Ah ching…. ¿Te cae Peláez?… Debes estar muy seguro, así como con el “vamos por el “bi”, de Copa y Liga con Cruz Azul…”

Y debo coincidir profundamente con mi amigo Héctor Huerta, quien hizo la más acertada exposición de la realidad. “Peláez ha venido de mucho más a mucho menos como directivo”. Y yo le agrego, de ganar todo lo que se pudo con el América a ganar casi nada con Cruz Azul, y ¿sabe que? a poco o nada con las Chivas… Caray, si el futbol no se gana “decretando” como dicen aquellos comprometidos con los temas de positivismo y mejora de la autoestima…

Para ganar en el futbol se requiere, primero, no decir tonterías. Para ganar en el futbol se requiere trabajar, luego trabajar y finalmente, trabajar más que el de junto, el de enfrente, el de arriba y el de abajo. Esto no es porque “yo quiero” y “como quiero, entonces puedo”… ¡Nones!

Si está padre para la anécdota. Para todos esos pobres aficionados de Chivas que vieron cómo el trabajo de aguantar candela y aguantar a Vergara, el de a deveras, no a Vergara II, realizado por Matías Almeyda se fue al demonio por el tremendo ego y prepotencia del fallecido directivo, pero que en términos generales, con la poca posibilidad de hacer movimientos en el Invierno, significa que en Guadalajara van a tener que chutarse al menos otro semestre medio de la patada.

Ahora, si tantos millones y tantas posibilidades para armar un trabuco, existen en Chivas, ¿porque no lo habían hecho antes? ¿Necesitaban que llegara “el mesías”  para decretar siete años de abundancia rojiblanca? No creo. El tema es que no hay lana. Y eso se lo deben a quien ya no está para defenderse.

Si don Jorge no hubiera actuado con tal imprudencia de romper con Televisa, la empresa que le dio “la lana” para que pudiera apoderarse del equipo, más que de comprarlo, habría recibido en los últimos cuatro años al menos unos 40 millones de dólares de derechos poniéndonos así, considerados. Y le habría alcanzado para pagar el divorcio, sus deudas y dejar de depender de gente como José Luis Higuera que le metiera dinero al equipo. Pero ya ni Vergara I, ni Higuera, ni la larga lista de benefactores de Chivas en el periodo anterior pasan por la registradora, por lo que el joven Peláez enfrentará a su realidad muy pronto. Más de lo que muchos suponen.

No es bueno que al Guadalajara le vaya mal. Ni a Pumas. Ni a Cruz Azul. Pero les ha ido mal y en diferente proporción les va a costar agarrar el ritmo. Más en Chivas que en los otros dos casos. Porque además, ver entrenamientos con mirada de “ah como le chi…” con la chamarra que trae el escudo del equipo en el pecho no le gusta ni al técnico (que le pregunten a Herrera o a Caixinha, por mencionar a algunos) y menos a los jugadores. Un director deportivo no está para eso… Pero que alguien le haga entender eso al nuevo mandamás deportivo de Chivas… “Aquí sólo se hablara de títulos, bla, bla bla…” 

Como dijera mi abuelita, y algún filósofo famoso, más que el de Güemez, sólo en el diccionario “éxito” está antes que “trabajo” y como dijera mi otra abuelita, “a ver si es cierto…”

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