Herrera, a 90 minutos de ser el símbolo del americanismo.

EDGAR VALERO BERROSPE

Este fin de semana será historico para mi querido “padrino” Miguel Herrera. Cuando el América enfrente al Atlas en la Fecha 6 de la Liga MX, se convertirá en el técnico de mayor trascendencia que hayan tenido las Aguilas, pues al superar al gran maestro Carlos Reinoso y ubicarse como el segundo director técnico con más partidos dirigidos en el cuadro de Coapa con 245, sólo quedará por delante suyo don José Antonio Roca, quien en sus dos periodos como técnico azulcrema, sumó 283 partidos en el banquillo.

Usted seguramente me preguntará ¿como es posible que Miguel se convierta en el técnico de mayor trascendencia si aún le falta superar al histórico Roca en el número de encuentros dirigidos?… Bueno, cuando le faltan aún otros diez partidos, al menos, por dirigir a las Aguilas esta campaña, cosa que sucederá inevitablemente, sin contar su posible boleto a la liguilla, llegará a 255, sólo 28 juegos detrás, pero con una mayor cantidad de conquistas respecto a quien también fue un símbolo del americanismo.

José Antonio Roca, pilar del americanismo, de la identidad y de la rivalidad con Chivas, ganó dos títulos con el cuadro capitalino, uno de liga en la campaña 1970-71, donde por vez primera hubo una “liguilla” entre los ganadores de dos grupos, venciendo al Toluca; y otro de Copa en la temporada 1973-74 donde se impuso a la otra potencia de la época, el Cruz Azul, dirigido por otro “Don”, Don Raúl Cárdenas. Ciertamente Roca fue una figura fulgurante de la historia del América, pero hasta ahí llegaron sus conquistas, excepto por el hecho de que tras las 206 juegos dirigidos en su primera etapa, agregó otros 77 entre 1979 y 1981 sin igualar los éxitos del pasado.

Miguel por su parte, ha ganado dos títulos de liga, sin que se pueda objetar que hayan sido torneos cortos, en las campañas de Clausura 2013 y el Apertura 2018, cosa paradsójica, ante el mismo CruΩ Azul que enfrentó Roca,, sumó además el título de la campeón de campeones el año pasado y la Copa del Clausura 2019. Es decir, suma cuatro titulos dirigiendo a las Aguilas, mismo número de Jorge Vieira que obtuvo dos Ligas y dos Campeón de Campeones entre 1987 y 1989, pero su etapa con las Aguilas solo se extendió 145 partidos.

Cuatro títulos también obtuvo don Raúl Cárdenas con las Aguilas, uno de Liga en la 75-76, en que ta,bién fue campeón de campeones, uno de la Concacaf en 1977 y la Interamericana de 1978 venciendo al Boca Juniors en tres encuentros, dos de ellos celebrados en el Estadio Azteca, incluyendo el de desempate, celebrado dos días después del duelo de vuelta y  que se fue a tiempo extra y donde un golazo de Carlos Reinoso en tiro libre definió el partido. 

Miguel Herera es un hombre de trabajo, a veces incomprendido, de un estilo único, y se ha mantenido gracias a sus resultados, contra viento y marea en el timón del equipo, que por trascendencia nacional e internacional, sin duda es el más importante de México. Y esto créame que lo digo sin afan de entrar en polémica, simplemente avalado por los hechos.

Guadalajara puede tener un mayor número de aficionados (discutible cualquier estadística), y puede verse como se quiera el número de campeonatos amateurs, profesionales, o de cualquier tipo, pero el América ha obtenido logros nacionales e internacionales que el cuadro tapatío no tiene, y usted y yo sabemos que, por tratarse del equipo propiedad de Emilio Azcárraga, admirado, odiado, envidiado, acusado, como sea que se le quiera ver al propietario de Grupo Televisa, es una de las personalidades más importantes del país, y por ende, el América es seguido con lupa de la misma manera, admirado, odiado, envidiado, acusado de ser favorecido, aunque nadie jamás, incluyendo a José Ramón Fernández que los ha acusado de todo, haya podido JAMAS, comprobar ninguno de sus dichos en contra del América, de Televisa y de Emilio Azcárraga, ante el que no ha tenido nunca la personalidad de pararse frente a él y acusarlo de nada.

Y Miguel es el hombre que más satisfacciones ha reportado al América, en medio de la turbulencia, de las envidias, en medio de lo que representa sentarse en una silla que sólo es equiparable en importancia a la de ser técnico de la Selección Nacional y también ahí, ha hecho un gran trabajo y la Federación Mexicana de Futbol le debe la oportunidad de regresar, algo que seguramente sucederá algun dia, también, de forma inexorable.

Así que este fin de semana, sin importar las estadísticas de quien sean, y si hay diferencias entre unos números u otros, Miguel pasará a la historia y habrá labrado en piedra su nombre como uno, o quizá el más, sobresaliente entrenador en la historia del equipo más importan

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