Feria del alfeñique: la muerte tiene sabor

 

Alrededor  de los portales de Toluca la muerte se va enroscando en forma de papel picado, azúcar, pan, amaranto y chocolate, para atraparnos en una enorme acuarela de colores y sabores  que integran todos los puestos de la Feria del Alfeñique.

A partir del 14 de octubre  y hasta el 2 de noviembre más de 80 puestos desparraman en el Centro de la capital Mexiquense todas las versiones que los artesanos mexicanos han dado a la “huesuda”, “la calaca”, “la catrina” a través de sus dulces, ofrendas y esculturas.

Sobre la plaza de armas, frente a la Catedral,  deambulan catrinas gigantescas o cráneos que sonríen indiferentes a los paseantes para recordarles la vieja consigna de “como me ves, te veras”. En la Plaza González Arratia hay figuras iluminadas de calaveras disfrazadas de mariachi, boleros o empleados que enfatizan que la parca no hace distinciones entre las clases sociales. A todos los alcanza.

En las inmediaciones del Teatro Morelos decenas de jóvenes se refugian con impresionantes trajes de monstruos para quien quiera gratificar su creatividad con unos pesos, tomándose una fotografía con sus escalofriantes diseños.

Es pues un Festival, que como el panteón, siempre llegará el momento de visitar.

A %d blogueros les gusta esto: