El silencio de los inocentes… Y de los no inocentes…(boxeo de conveniencia)

EDGAR VALERO BERROSPE

Jeanette Zacarías era una jovencita de 18 años, novata, con sueños, aspiraciones, ciertamente con pocos recursos en lo boxístico si se quiere ser preciso, pero sí yo le digo, o más bien le recuerdo que el gran campeón mexicano, Juan Manuel Márquez perdió su primera pelea profesional y luego se encumbró a la cima del boxeo mundial, sería difícil de entender por paradójico.

Recibí preguntas, muchas, de todo tipo, de los que saben, de los que no saben, de los que les gusta y de los que no, y hubo algunas muy finas apuntando al sitio correcto y otras, muchas, las más, de gente desinformada por otros medios de comunicación, por “comunicadores” que ven el boxeo en la televisión, pero nunca ha estado ahí, a un costado del ring, en un vestidor o siquiera, en un gimnasio.

Le voy a dar la conclusión extra-rápida en la tragedia de Jeanette: no hay delito que perseguir. El promotor en Canadá hizo los trámites correctos para contratarla (ganaría el equivalente a 1,500 dólares americanos), y de acuerdo al protocolo de la Comisión de Boxeo de Reynosa, Tamaulipas, Jeanette cumplió con el protocolo de 90 días obligatorios de suspensión (de actividades, no por alguna otra razón) por motivos de salud, debido a que había librado, en su reaparición tras dos años y medio  de inactividad, una pelea complicada en la que perdió por nocaut en el sexto y último round de la pelea disputada en la división superwelter.

Para cuando Zacarías subió al ring a enfrentar a la canadiense Marie-Pier Houle, habían transcurrido 106 días, es decir, 16 más que la suspensión provisional que había dictado la comisión de boxeo tamaulipeca. Si los médicos tenían razón, estaba recuperada al ciento por ciento. Al menos, físicamente, es imposible determinar si tenía un daño neurológico. Pero pasó los exámenes de la Comisión de Montreal, que, créame, no es la de “Tanpendécuaro”, donde se pueda hacer algún tipo de componenda. Los médicos la revisaron y la declararon apta.

Que la canadiénse era mayor 13 años es irrelevante. En todo caso, la rival es la que estaba en riesgo ante una joven en plenitud. Jeanette estaba haciendo su segunda pelea del año. Houle tenía exactamente nueve meses sin pelear y era su segundo combate en 21 meses, es decir, un año nueve meses con sólo una pelea disputada..

¿Y el peso?… Absolutamente legal, la mexicana 65.200 contra 66.510 de la canadiense… 

Es una tragedia, nadie lo puede minimizar, pero no hay delito que perseguir. Los boxeadores profesionales firman un clausulado sobre los daños que puedan sufrir por tratarse de un deporte de contacto. Mientras se cumpla con las regulaciones que establecen los órganos rectores, no hay nada que decir. 

Hay que aceptar que lo que le sucedió a Jeanette no fue una mala actuación del árbitro. 

No hubo abuso como aseguran algunos. 

Ni en peso ni en experiencia. 

La canadiense pudo haber tenido no 13, sino 20 años más y eso no le daba ninguna ventaja en el ring. Es más, Zacarías tenía más rounds disputados en su carrera.

Pero el amarillismo vende. Y lucrar con el dolor ajeno más. Pero por respeto a la familia de esta jovencita, deberían de mesurar sus opiniones y no decir la sarta de barbaridades que se han dicho…

¿Y quienes son los otros?… Los que confunden la buena voluntad con los reglamentos… Oscar Valdés es un orgullo del boxeo mexicano. Pero se equivocó… Y se equivocó más el Consejo Mundial de Boxeo al avalar que la pelea de este viernes siga siendo titular. La suerte ha jugado también a favor del exolímpico mexicano porque la pelea será en una Nación Soberana en el Territorio reservado a la Tribu Yaqui de Pascua en los alrededores de Tucson, Arizona. Es decir una reservación india.

Y aquí le cuento una historia que vale la pena que conozca…

La Villa de Pascua, como se denomina el lugar en el que está establecido el Casino del Sol, la autoridad es la nación Yaqui, misma propietaria y benefactora de todos los recursos que se generen en el lugar. Sí, los mismos Yaquis que habitan en Sonora, y en alguna época en la zona de Nogales, de donde salieron huyendo desplazados, tras lo que pidieron refugio al gobierno de los Estados Unidos durante la Revolución Mexicana. 

Años más tarde, el gobierno norteamericano reconoció las tierras donde se asentaron como parte de los territorios ancestrales de los Yaquis cerca de Nogales en México y el sur de Tucson en Arizona a principios del siglo XIX. Ya en el Siglo XX, la tribu comenzó a regresar a los asentamientos al sur de Tucson en un área que llamaron Pascua Village, y en Guadalupe, cerca de Tempe (donde se encuentra el escenario que durante años fue conocido como el Estadio de la Universidad de Phoenix, sede de varios Súper Tazones y finalmente, obtuvieron el reconocimiento a su soberanía por parte del gobierno de los Estados Unidos el 18 de septiembre de 1978.

En 1964 se presentó y aprobó un proyecto de ley en el Congreso para la transferencia a la tribu de 0,82 km2 al suroeste de Tucson y la ley establece que disfruten de todos los servicios y beneficios federales, incluidos los proporcionados por la Oficina de Asuntos Indígenas y el Servicio de Salud Indígena. Y además otorga a la tribu PODERES DE AUTOGOBIERNO, con estatus de Reserva para las tierras yaquis. Los Pascua Yaquis tienen un estatus similar al de otras tribus nativas americanas de los Estados Unidos.

Con esto, usted ya leyó la historia. Si el Consejo Mundial de Boxeo finge locura permitiendo que alguien que dio positivo a un examen antidoping retenga su condición de campeón, es un abuso, un atropello, una actuación prepotente porque para eso existen los reglamentos. Pero cada día que pasa, parece que al presidente del organismo, Mauricio Sulaimán, eso es lo que menos le importa, se lo dice un mexicano, yo, 

que siempre le voy a México y a los mexicanos. Pero como la Comisión que sanciona la pelea localmente es la de la Nación Pascua Yaqui, y quien avala la pelea titular es el CMB, entonces se puede cometer el crimen perfecto.

Julio Cesar Chávez Junior fue suspendido, el propio Saúl “canelo” Alvarez fue suspendido. ¿Porque Oscar Valdés debería gozar de un privilegio que otros connacionales en idéntico estatus no recibieron? Oscar es un boxeador de clase mundial, es un orgullo de nuestro país, dos veces olímpico. Hay muchas cosas buenas que decir de él, pero los reglamentos se hacen para algo y se deben de respetar por algo, en este caso, para proteger al propio Valdés y a sus rivales.

Yo me pregunto si el CMB abogaría igual por un peleador de Nicaragua, o por uno de Estados Unidos. La respuesta absoluta es ¡NO!… Que Sulaimán sea mexicano y Valdés también no es razón para omitir responsabilidades. Pero ya no debe de extrañarnos nada de lo que pase con el Consejo Mundial de Boxeo. Los años de lucha, de pelea en contra de la discriminación y el cuidado de los boxeadores, ideales de don José Sulaimán no tienen nada que ver con la farsa y comparsa en la que se ha venido convirtiendo este organismo. 

Aunque duela que Valdés haya sido un gran peleador, honesto y entregado, debe de ser tratado como todos los demás y el CMB ha desconocido a decenas de peleadores por razones mucho menos importantes y ahora deja de cumplir con su función de autoridad y se degrada al nivel de cómplice… No hemos escuchado las expresiones correctas y ¿sabe qué?, no las vamos a escuchar…

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