El pronóstico imposible de 1978

Parecía cosa fácil ganar casi 5 millones de aquellos pesos de 1978.

El entonces Presidente de la República, José López Portillo, puso en marcha la primera quiniela de Pronósticos Deportivos con 13 resultados de la Copa del Mundo de Argentina 1978. El primero, Alemania contra Polonia, rivales de grupo de la selección mexicana, y el último México contra Polonia.

Nadie tenía dudas del paso triunfal de México en el Mundial. Contra Túnez, ¡Ganamos! No podía ser de otra forma ante el pobre futbol africano. Luego frente a Polonia un empate.

Lo difícil del cálculo era con Alemania, el campeón del mundo. En el peor de los casos con perder por uno o dos goles sería suficiente para pasar a la siguiente fase. Y listo, los otros diez resultados era cosa de puntería.

México había superado una dura primera ronda eliminatoria, apenas por porcentaje de goles ante Estados Unidos, y eso le costó el cargo a Ignacio Trelles.

Llegó José Antonio Roca, quien acababa de hacer campeón al América y alistó el conjunto que jugaría el Premundial contra Haití, El Salvador, Canadá, Trinidad y Tobago y Surinam, pero ahora el torneo se haría en México para tener las mismas facilidades que tuvo Haití para calificar al Mundial del 74.

Aquella selección metió 20 goles, aceptó cinco y no perdió ni un partido. Luego se fueron a Europa en una gira triunfal y se dijeron listos para ofrecer la nueva cara de México en el Mundial de Argentina 1978.

En el primer juego, en Rosario contra Túnez, México se lanzó vehemente al ataque pero no cayeron los goles. Un minuto antes del término del primer tiempo, un penal cobrado por Vázquez Ayala, colocó a la selección en diminuta ventaja.

Para la parte complementaria, los africanos siguieron atrasados esperando a México como león agazapado. De pronto, saltaron del escondite y con tres contragolpes se comieron al cazador inocente que tiraba y tiraba, pero no le pegaba a nada: 3-1 fue el marcador final.

Mermado anímicamente, el conjunto mexicano enfrentó después al campeón del mundo, Alemania, que no había podido hacerle goles a Polonia en el juego inaugural. Los germanos le hicieron cuatro a los mexicanos en el primer tiempo y Pilar Reyes dejó la portería, con tres de los goles a cuesta, antes de terminar los 45 minutos iniciales. Pedro Soto lo relevó y se comió la cuarta anotación germana.

Cuentan que en los vestidores, Reyes fue el primero en recibir a Pedro Soto al final del encuentro.

-¿Cómo nos fue?

– Empatamos

-¡¿En serio?!

-Sí… A mí también me hicieron tres goles.

Alemania nos goleó 6-0, con dos goles más en el complemento. Los mexicanos habían perdido la calificación, pero nunca su humor ácido.

En el último juego, ante Polonia, los seleccionados nacionales jugaron un decoroso primer tiempo sin goles. En el segundo, Víctor Rangel puso adelante a los mexicanos, pero los polacos recuperaron terreno y siete minutos antes de terminar el juego vencen a México 2-1 con gol de Boniek.

Los mexicanos quedaban en el último lugar del grupo y en el último del Mundial, así, sin explicaciones convincentes de lo que ocurrió.

Cuando en ceremonia oficial José López Portillo accionó la computadora que daría a conocer a los triunfadores de la primera quiniela de Pronósticos Deportivos, no hubo ganadores.

Dos personas atinaron 12 resultados para llevarse 2,176,653 pesos cada uno. Fueron los únicos que pronosticaron dos derrotas de México. Ni los más pesimistas habían vaticinado perder ante Túnez.

Moraleja: la realidad nunca deja de sorprender a los mexicanos.

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