El gran negocio de las revanchas en el boxeo

EDGAR VALERO BERROSPE

La Asociación Mundial de Boxeo decidió suspender al juez Carlos Sucre, mientras realiza una investigación para entender por qué, durante la pelea entre Juan Francisco “gallo” Estrada y Román “chocolatito” González entregó una tarjeta de puntuación con una “escandalosa” diferencia a favor del peleador mexicano, cuando, aunque cerrado, el combate fue ganado, o al menos empatado, por el entonces campeón de la AMB.

#WBC #AMB

El hecho no sólo es simbólico, sino que abre la puerta para que, en vez de que los organismos boxísticos, hinchados de recibir cientos de miles de dólares ordenando “revanchas directas”, realmente ejerzan sus funciones de sanción de las peleas con honestidad. Se ha vuelto una práctica recurrente y fácil, decir que como fue una pelea “cerrada” y que cualquiera de los dos boxeadores pudo haber ganado, entonces se necesita otra pelea para definir al verdadero ganador.

Eso sí, siempre esos desempates llevan bolsas más altas y cuotas de sanción más altas que las anteriores. Y se ha confundido el interés del público de ver una revancha porque el combate haya sido muy bueno, así como el del sábado pasado, con el hecho de que al haber uno, dos, tres, o quien sabe cuantos títulos más de por medio, el combate sea interesante por ello.

Yo creo que la pelea, efectivamente fue muy cerrada, pero también creo, y sé que a mucha gente no le va a gustar, que el “chocolatito” se merecía al menos un empate. Y se lo digo tomando en cuenta que yo creí que el  “gallo” iba a ganar la pelea incluso con un nocaut técnico por ahí del noveno o décimo episodios.

Y no es un asunto de que como soy mexicano, por eso debo de apoyar al mexicano y negar lo que vimos en la pelea. Los dos últimos episodios, los dos mejores a todas luces del nicaragüense, los ganó sin discusión, y mire que no es tampoco el hecho de circunscribirse a ver quien tiró más golpes y los conectó, las estadísticas ayudan mucho, pero no son decisivas. Un solo golpe de Oscar Valdés la semana antepasada acabó con el reinado del “alacrán” Berchelt, sin importar que este último haya conectado cincuenta golpes de poder más que el ahora campeón mundial. 

Pero cuando una pelea llega hasta el final y entonces se convierte en un asunto de “apreciación”, ahí es donde ha valido sombrilla en infinidad de ocasiones el haber tenido una gran pelea. Por eso aplaudo a la AMB, aunque hay quien critica a Gilberto Mendoza, el presidente del organismo, quien se ha perpetuado en el poder como antes lo hizo su padre. Igual pasa en el CMB y eso no es lo que está en cuestionamiento.

Tomar decisiones conlleva a que unos aplaudan y otros no. Unos se sienten afectados y otros salen beneficiados. Así es la vida. No hay forma de complacer a todo el mundo y en el boxeo menos. ¿Cuántas peleas ha visto usted que terminan con fallos discutidos? ¿Yo? más de las que me puedo acordar. Lo mismo combates de JC Chavez que de Juan Manuel Márquez, o Manny Pacquiao o Floyd Mayweather, de Azumah Nelson, del “azabache” Martínez, del “matador” Chávez, de José Luis Castillo, por supuesto del “canelo”, de Michael Carbajal, de Daniel Zaragoza, Lupe Pintor, Carlos Zárate, Ray Leonard y Roberto Durán, incluso del recién fallecido Marvin Hagler, caray, podría seguir casi eternamente buscando decisiones dudosas decisiones en las que los organismos simplemente “se la sacaron” ordenando una revancha, en vez de trabajar en los criterios de puntuación con sus oficiales.

¿Qué vale más? La defensa activa de Floyd Mayweather Jr, el ataque del retador o la paciencia del campeón para esperar a su oponente… Vale más conectar un solo golpe de poder o recibir una tunda de jabs que le dejan la cara como “torta” al rival. En eso es en lo que deberían de trabajar los señores “todopoderosos” de los organismos boxísticos, ocupar sus cuotas de sanción para de verdad, hacer seminarios que reflejen que si se trabajó y no sólo convertir en reuniones sociales las convenciones, donde todos se toman fotos y se entregan  reconocimientos, como dándoles parte del pastel a quienes van, para que vean que son muy compartidos.

Gilberto Mendoza Junior será todo lo que quieran, lo pueden acusar de lo que quieran, pero dio un paso que sienta un precedente que obligará a los demás a hacer lo mismo. Y si suspenden al juez mencionado por x tiempo, como ha hecho la Comisión Atlética de Nevada con algunos que parece que traen tatuado el antifaz, pero que siguen formando parte de la mafia de los organismos mundiales, pondrá contra las cuerdas a esos otros que insisto, “se la sacan” ordenando una nueva pelea y una cuota de sanción.

Es más, creo que esas revanchas, deberían de ser gratuitas para los afectados, porque el 3%, topado a los que ganan más de 10 millones de dólares por pelea, siguen siendo 300 mil dólares, con los que pueden comprar todos los cinturones que les regalan a los nuevos campeones y organizar las reuniones en cualquier parte del mundo, aunque el año pasado hayan sido solo virtuales. 

Pero no, van a volver a cobrar y habrá revancha y a ver si no salen con otra payasada como le sucedió al gran Juan Manuel Márquez un par de veces… Eso creo yo, pero usted, y los de los organismos “afectados” pueden pensar diferente… 

A %d blogueros les gusta esto: