El 7 de mayo que cambió la historia…

EDGAR VALERO BERROSPE

El 7 de Mayo de 1994 fue sábado… Y aunque la carrera del César del Boxeo Mexicano, Julio César Chávez estaba entrando ya en la curva descendente, la cita para verlo tratar de recuperar el campeonato mundial de peso ligero que había perdido unos meses antes, el 29 de Enero ante el “cirujano” Frankie Randall, era obligada.

Eran los días en que el promotor norteamericano Don King había tomado la delantera promocional sobre Bob Arum, y Julio se había convertido en la principal figura del boxeo. Mike Tyson estaba purgando una nueva sentencia en la cárcel y no saldría de ella sino hasta el año siguiente, 1995.

Cada función de King era una oda al boxeo. Múltiples campeonatos mundiales en disputa, con múltiples estrellas, casi todos estrella contra estrella, mientra Arum seguía construyendo la carrera de Oscar de la Hoya al que ya había convertido en campeón mundial superpluma y se preparaba para que, dos meses después, en Julio de 1994, se convirtiera en doble campeón mundial en su décima cuarta pelea profesional enfrentando por el título vacante de los ligeros al mexicalense Jorge “Maromero” Páez.

Ese 1994 había empezado mal cuando en la función de boxeo inaugural del Grand Garden del espectacular hotel MGM Grand, recientemente inaugurado en Las Vegas, Chávez fue derribado por vez primera en su carrera cuando Frankie Randall lo tomó con las piernas paralelas, sin apoyo y le conectó un recto de derecha al mentón , y consumó una de las más grandes sorpresas de la historia del boxeo, al arrebatarle la condición de invicto y el campeonato mundial superligero al César del Boxeo. 

Chávez hacía la décima tercera de las 17 defensas totales que hizo de esa corona y llegaba con un récord casi inmaculado de 89-0-1, siendo ese “1” el empate ante Pernell Whitaker, de su primera aventura para tratar de ganar el campeonato mundial de peso welter, algo que intentó en dos ocasiones y falló en ambas.

En la pelea de Enero, Randall caminó hacia adelante casi todo el combate, algo que habitualmente Julio hubiera impedido, pero llegó lastimado de un tobillo, no quiso posponer el combate y en su desesperación, dio golpes bajos al norteamericano que le costaron perder un punto en el séptimo round y otro en el décimo primero por indicaciones del réferi Richard Steele, el mismo que había detenido la pelea ante Meldrick Taylor en los instantes finales aquel 17 de Marzo de 1990. Al final de cuentas, Randall ganó, pero no fue tampoco un triunfo arrollador y se llevó una decisión dividida de 116-111 y 114-113 a su favor y un voto en contra, a favor de Julio 114-113. Sin los puntos perdidos y sin la caída, tal vez Chávez habría ganado, cerrado, pero habría obtenido el triunfo.

Así que llegar al 7 de Mayo fue desesperante para todos. Para Chávez, para King y para todos los que estábamos cerca de ellos. La función presentó a una impresionante constelación. Trece campeones y excampeones mundiales, la monarca mundial femenil Christie Martin y el debut de la mexicana Laura Serrano.

Hubo Cinco peleas de campeonato mundial, Chávez-Randall (superligero CMB), McClellan-Jackson (mediano CMB), Simon Brown-Terry Norris (superwelter CMB), el legendario Azumah Nelson y el texano Jesse “James”Leija (super pluma CMB), Ricardo López-Kermin Guardia (paja CMB) todas ellas entre campeones y excampeones mundiales  y en peleas no titulares los ex monarcas mundiales Meldrick Taylor, Giovanni Parisi y Calvin Grove.

El combate estelar fue nuevamente ríspido. Chávez no estaba en su mejor momento y fue muy cerrado.. La pelea fue detenida a los 2:57 del octavo round, debido a un corte que sufrió Julio César en el párpado derecho. El mexicano ya no pudo seguir. Sin embargo los jueces si puntearon el round y el referí Mills Lane siguió las indicaciones del representante del CMB, el hawaiano Bobby Lee, de dar la orden a los jueces de descontar un punto a Randall por “un cabezazo accidental”. ¡Aunque usted no lo crea!

Si no le hubieran descontado el punto a Randall, la pelea hubiera terminado con tarjetas de 76-76, 75-77 y 77-75, es decir, un empate. Fue tal el escándalo en el Grand Garden, que mis queridos e inolvidables maestros Jorge “Sonny” Alarcón y don Antonio Andere, que estaban transmitiendo la pelea, señalaron la injusticia en contra del norteamericano hasta el cansancio. Hubo consecuencias… Esa fue la última vez que transmitieron ambos una función de boxeo juntos.

Al regresar a México, don Emilio Azcárraga Milmo, encolerizado porque sus “decrépitos” comentaristas estaban pateando el pesebre (literal), pues Chávez era un gran negocio para Televisa, dio la orden de que salieran del aire (al menos a cuadro) ellos y el también desaparecido Pedro “mago” Septién. 

Yo tuve la fortuna de convencer a mi jefe y amigo cuando llegamos a Televisa en 1998, Alfredo Domínguez Muro, de que regresaramos a Sonny al boxeo ( en primer término) y al béisbol. Tenía 80 años pero seguía conservando una lucidez increíble, una memoria a prueba de todo y su extraordinario estilo. Ya había muerto don Emilio y nos compraron la idea, pero jamás pudo hacerse de nuevo el dueto pues don Antonio estaba muy enfermo.

El CMB nunca acabó de explicarnos “con manzanas” que regla se usó para penalizar a un boxeador por un faul que nunca existió. Chávez hizo cuatro defensas más del título antes de perderlo con Oscar de la Hoya y nunca más volvió a ser campeón mundial. Sonny se mantuvo en activo hasta el maldito accidente en el aeropuerto de Sydney a medios Juegos Olímpicos en el 2000 y falleció en Enero del 2001. Yo estuve involucrado en todo esto, no me lo contaron, lo viví de primera mano… Fue un 7 de Mayo, hace 26 años.

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