Cuando el #20DeNoviembre era desfile deportivo

DANIEL ESPARZA HERNÁNDEZ

Contaba el coronel Antonio Haro Oliva que el desfile del #20DeNoviembre había sido inventado por los deportistas de barrio, quienes se citaban en el día de asueto para desfilar en el Parque de Balbuena y realizar una serie de exhibiciones de sus deportes e incluso disfrazarse, como el mismo coronel quien se vestía de Juan Tenorio y tiraba algunos botonazos con su temida espada de campeón del mundo.

El profesor Jorge Muñoz Murillo, cuenta en su anecdotario, que para conmemorar la #RevolucionMexicana incluso se abría la alberca del deportivo Venustiano Carranza para que la gente se metiera a nadar, hasta con ropa de calle y los improvisados instructores trataban de incentivarlos a practicar algún deporte.

Con los años y el crecimiento de la efemérdes, los gobiernos priístas convirtieron aquella verbena popular en una charada donde se les daba uniformes deportivos a los burócratas y paseaban por la ciudad, levantando matracas, aros o pompones.

Sin embargo, el desfile del 20 de noviembre, era el marco deslumbrante para la entrega del Premio Nacional del Deporte en ese entonces. Parada que tuvo momentos culminantes cuando decidió incorporar a los grandes deportistas de México en la administración de Sandalio Saínz de la Maza y Antonio Murrieta Necoechea, en Promoción Deportiva del DF.

Recuerdo la soleada tarde en que cientos de niños de ligas infantiles pudieron aplaudir en el Zócalo a Fernando Valenzuela, Teodoro Higueras y Aurelio López, que venía de ganar la Serie Mundial con los Tigres de Detroit y no se cansaba de firmar autógrafos antes de subirse a la caravana.

Era también el marco, donde ex campeones del mundo de boxeo y medallistas olímpicos desfilaban en carros descapotados para que la gente viera a estos mexicanos de excelencia, quienes comprobaban que aún el paso de los años los hacía más inmortales.

Como reportero me tocó ver abuelos presentando orgullosos a sus nietos ante Raúl “Ratón” Macías o Pipino Cuevas, hablando de sus batallas legendarias en México y en el mundo.

También era el gran marco donde instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social exhibían la gama de escuelas y deportistas que tenían, donde muchas niñas se enteraban que existía algo llamado nado sincronizado o gimnasia que podían practicar en México.

En los gobiernos panistas comenzó a quitarse el brillo a lo deportivo y los gobiernos morenistas prácticamente lo has terminado de sepultar con otro desfile militar.

Sin embargo, viendo las fotografías del libro Historia Ilustrada del Deporte del IMSS en que tuve el honor de colaborar, no dejo de añorar esos días en que millones de niñas y niños mexicanos apreciaban que a través del deporte también se puede pelear por tu país.

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