Cruz Azul “festejó” 20 años sin título despidiendo al “Chaco” Giménez

Cruz Azul “festejó” sus 20 años sin título de manera muy particular: despidiendo a su último gran ícono, el argentino Christian Giménez, un hombre todo lucha, todo pundonor que desde su llegada, en 2009, entregó todo por la causa cementera.

Esas dos décadas tienen, claro, desesperados a sus directivos, que a la salida del técnico Paco Jemez, echan mano del portugués Pedro Caixiña para terminar con esa espantosa sequía que se ha rodeado de todo tipo de burlas hasta el nacimiento del verbo “cruzazulear” que hace referencia a esas inexplicables incidentes que les han frustrado festejos de victorias o de títulos, a sólo segundos de conseguirlos.

Entre sus primeras medidas, Caixinha dejó saber que “Chaco” no entra en sus planes, poniendo así entre interrogantes el futuro de un elemento que está por cumplir 20 años como jugador profesional y, con una pierna en el retiro, es complicado que otro club se fije en él.

Por sus palabras, la única opción de Giménez es regresar a las filas del Pachuca, club en el que fue campeón de Liga y Copa Sudamericana y que ha mencionado ideal para retirarse.

“Las opciones siempre las dejé en claro. Acá sólo me podía retirar en dos equipos: uno era Cruz Azul y el otro Pachuca. Cruz Azul hay que descartarlo y no sólo es por descarte, sino por el cariño que uno tiene por la institución, por la identificación que uno tiene en su carrera y la gente de Pachuca siempre me ha tratado bien. Siempre voy a estar muy agradecido”, explicó el Chaco.

Además dijo que entiende la decisión tomada por la directiva y aseguró que siempre llevará en su corazón a Cruz Azul, aunque en esta ocasión le toque despedirse.

“Quiero mucho a Cruz Azul. Es una situación difícil y es entendible. Algunos entrenadores buscan otras cosas, lo entiendo perfectamente y sabía que estaba en las posibilidades. El año que viene cumplo 20 años de carrera y me quiero retirar jugando. La verdad no me quiero retirar así de sorpresa”, expuso para revelar que se va sin resentimientos, agradecido con la institución.

“Me voy por una cuestión futbolística y nada más. Cruz Azul me quiere mucho y yo los quiero mucho, pero mi etapa terminó. Sólo queda la etapa de mi hijo que se queda en el club. El cariño y afecto a la institución no se van a ir”, afirmó.

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