Canelo… La explicación que requiere explicación

Por EDGAR VALERO BERROSPE

Medio México quedó contento. Medio México quedó descontento y, sobretodo, frustrado. No recuerdo en mis ya largos 35 años que se cumplen en julio próximo, metido en el mundo del boxeo, una polaridad tan marcada entre los aficionados, muchos de los cuales, nuevos, como consecuencia lógica del paso del tiempo, no conocen y nadie les explica, como era el mundo del boxeo antes del Canelo Alvarez.

La crítica más que bien fundamentada de los que hemos vivido en este negocio durante tantos años, contrasta con la de otros colegas nuevos, inexpertos, pero que se han negado sistemáticamente a estudiar el pasado, a tener referencias verdaderas de cómo se gana el prestigio en el boxeo, y que, embobados por las autoridades de los organismos boxísticos que hacen ya, un descarado negocio, fingen locura, sacan la matraca, ocultan la verdad, o no la dicen, se acomodan y se sienten “parte de”, ignorantes de que en el futuro, cuando ya su opinión no sirva porque se haya desprestigiado, no les van a contestar ni el teléfono.

Siempre he dicho que hay que ser muy cuidadosos con el tema de ser “amigos” de los deportistas cuando eres periodista. Yo tengo muchos amigos deportistas, la gran mayoría retirados, muchas superestrellas del deporte, a las que critiqué en su tiempo, pero con bases. Tirar pedradas y esconder la mano no es el estilo de la casa, de mi casa, pues. Pero muchos dicen que son “amigos” del Canelo.

Me ha llevado muchas horas de estudio aprender de lo que no viví, me ha costado mucho estar en un montón de eventos, que disfruté enormemente, pero cuyo objetivo era tener la experiencia de haber estado ahí, donde se llevaron a cabo, para tener el derecho de opinar plenamente. Por eso puedo decir muchas cosas que nadie vio, o muy pocos y por eso me siento autorizado a comparar y a decir lo que he expresado del Canelo Alvarez y lo sabe “chepo” Reynoso al que conozco hace más de 25 años, y lo sabe la totalidad de las personas involucradas en el mundo del boxeo que saben que siempre digo lo que pienso. Y que me consta.

Y el tema no es que el Canelo sea un mal peleador. No lo es. Es un gran boxeador. Pero le pregunto a usted que me lee. ¿Sabe que el Canelo Alvarez recibió lecciones de don Amilcar Brusa? ¿Quien es don Amilcar Brusa?… Nada más, el manager de Carlos Monzón a quien tomó en 1960 y lo dirigió hasta convertirlo en uno de los cinco mejores peleadores de peso medio de todos los tiempos… 

El Canelo entrenó y recibió lecciones de él y eso se lo deben a el desaparecido Rafael Mendoza, quien fue el primer representante que tuvo Alvarez y que lo llevó a salir de la oscuridad apoyando tanto a don Julián Magdaleno como a “chepo” Reynoso y por supuesto, aunque en menor medida, a Eddie Reynoso.

Alvarez nació con estrella, tuvo la fortuna de estar cerca de ese grupo encabezado por don Rafael (qepd), que para darle más datos, fue quien representó y llevó a ser figuras internacionales a Daniel Zaragoza, la “chiquita” González, Pipino Cuevas, Gilberto Román y un montón más de peleadores mexicanos.

Claro que si el Canelo no hubiera sido un diamante en bruto, no hubiera podido fulgurar, pero lo que me desespera de él, es que sistemáticamente se negó a seguir aprendiendo y se conformó con lo que le enseñaron los Reynoso, que son, o al menos eran, muy buenas personas, “chepo” de humilde extracción y de gran corazón, pero que llegaron al punto donde ya no tienen nada más que enseñarle.

Si el Canelo hubiera seguido aprendiendo, aunque ya no tiene el hambre con la formidable cantidad de dinero que ha ganado, sería un candidato, ahí sí, a ser más grande que el más grande (así lo quise decir), Julio Cesar Chavez… Pero creo que ya es tarde para eso. 

La complacencia con la que el Consejo Mundial de Boxeo ha tolerado peleas desiguales, con las que se ha querido convertir en estrella a un peleador que no necesitaría eso si siguiera trabajando como cuando era un novato, ya de verdad es un insulto. Escuchar a Mauricio Sulaimán dar la explicación de porqué mantuvo el CMB al turco como número uno del mundo y que éste haya “cedido” su lugar a Callum Smith, es de risa. Lo siento, porque Sulaimán es es mi amigo, como fue su padre, pero las cosas como son…

Me queda claro que el CMB no quiso que Canelo les volviera a renunciar como cuando le leyeron la cartilla y le dijeron que tenía que pelear sí o sí, con Gennady Golovkin por el título absoluto o lo iban a desconocer y que el jaliciense prefirió botar el cinto del CMB. Aunque, claro, no fue como cuando hace muchos años Riddick Bowe, campeón mundial de peso completo, no sólo literalmente, sino realmente, tiró a la basura el cinturón del organismo. 

Esa es la explicación… Lo demás es simple. Alvarez “tuvo” que enfrentar a su retador oficial, algo que pudo evitar, como aquella vez contra GGG, pero esta vez “misteriosamente” no quiso. El turco era más malo que una “aguamala” y los que no sabían, ignorantes de todo lo que le acabo de decir, lo vendieron como una gran pelea, que a la luz de los hechos, no fue… 

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