Boxeo profesional, nueva normalidad sin reglas

DANIEL ESPARZA HERNÁNDEZ

El boxeo profesional reinició actividades bajo sus propios protocolos de salud, en tanto ni las autoridades federales y menos las locales en la #CDMX han emitido un reglamento oficial para el reinicio de sus actividades en la #NuevaNormalidad, que garanticen la salud de los participantes.

#Deporte #Salud #Covid

De acuerdo a una carta dirigida a la Jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, el 11 de junio, hecha pública por el propio Presidente de la Comisión de Boxeo de la CDMX, Ciro Nucci, dicho organismo carece del protocolo sanitario, no obstante presentó uno desde el 18 de mayo que está congelado en la Secretaría de Salud y el Instituto del Deporte de la CDMX.

Los epidemiólogos y expertos del sector público han dejado al deporte profesional y específicamente el pugilismo, en el limbo. Un vacío legal donde la protección de las mujeres y hombres protagonistas de las funciones estará en manos de la buena voluntad de las empresas y los protocolos establecidos rápidamente por el Consejo Mundial del Boxeo el 7 de abril, cuatro meses después de iniciada la pandemia a nivel mundial.

Desde el término de la Jornada de Sana Distancia, el subsecretario Hugo López-Gattel, consideró el deporte profesional como una ACTIVIDAD LIMITADA durante el semáforo rojo y ese sentido sugirió realizar las actividades deportivas profesionales a puerta cerrada y cuidando a los participantes por primera vez en su conferencia del 9 de junio.

Esto fue reiterado por el Doctor José Luis Alomía Zegarra, director de la epidemiología de la Secretaría de Salud el 11 de junio. Sin embargo, la autoridad federal no emitió ninguna otra orientación específica para el deporte profesional, como ocurrió con otras actividades laborales, tales como la toma de temperatura, distancia en los puestos de trabajo y separación de personas vulnerables.

Los documentos “Retorno Seguro al Trabajo emitidos por el IMSS”, los cuales constituyen los ordenamientos federales para las empresas, incluyeron recomendaciones para 19 actividades empresariales. Ninguna recomendación consideró empresas cuyo giro sean actividades deportivas profesionales.

Posteriormente, el Gobierno de la CDMX publicó el 29 de mayo, en la Gaceta Oficial de Gobierno el Acuerdo por el que se establecen los lineamientos para la ejecución del plan gradual hacia la nueva normalidad en la Ciudad de México, sin ninguna mención para el deporte profesional, incluido el pugilismo.

El 12 de junio, el gobierno de la CDMX modificó estos lineamiento y agregó por primera vez una línea: “Eventos Deportivos sin público, previa prueba a atletas”. Mención que colocó en el rubro de actividades autorizadas en Semáforo Amarillo, pero tampoco emitió recomendaciones específicas  para cumplir en ese caso.

Cuántas pruebas, con qué tiempo de antelación y el tipo de exámenes, PCR con muestra de saliva o rápidas con muestra de sangre, al parecer quedará al criterio de los organizadores del evento. En todos los casos, tampoco la autoridad ha establecido un comité de monitoreo para la actividad, ni normas específicas.

LA EXPERIENCIA

“Fue algo super diferente” reconoció Estrella “La Chacala” Valverde, boxeadora de Ciudad Neza, entrenadora personal y diseñadora de ropa deportiva en su propio taller, quien fue una de las protagonistas de las función realizada el 4 de julio en TV Azteca, sin público.

“De verdad sale muy caro. Yo que hago funciones y me dedico a esa parte estaba pensando en hacer una, pero después de ver esto, es mucho dinero lo que conlleva esto: esterilizar, cómo nos tuvieron en el hotel, hacernos prueba de Covid, es muy complicado”, confesó la peleadora que enfrentó a Jackie Nava, la primera campeona mundial femenil del Consejo Mundial de Boxeo.

A pesar de que los tres programas de boxeo se realizaron en la Ciudad de México, la Comisión de boxeo de la capital del país no tiene facultades para supervisar un show de televisión, pero tampoco un protocolo sanitario específico para supervisar el pugilismo profesional durante la pandemia del Covid.

Este vacío legal dejó sin facultades jurídicas expresas al organismo boxístico para cuestionar o incluso sancionar a los organizadores o los protagonistas de cualquier función. Sin embargo, no es el único caso. Ninguna autoridad federal ha emitido recomendaciones específicas para la reactivación del deporte profesional y específicamente el boxeo.

La promotora confirmó la aplicación de 352 pruebas de COVID durante las tres funciones realizadas en TV Azteca, con sólo dos casos positivos de boxeadores, quienes fueron retirados del programa. Concentró a las y los peleadores en un hotel libre de Covid, con reconocimiento de la Cofepris, cuatro días antes de la pelea y desinfectó contantemente las áreas montadas en TV Azteca para la función.

Sin embargo, nada garantiza que este protocolo pueda ser replicado en otros puntos del país, pues no es obligatorio por parte de una autoridad sanitaria federal o local. Forma parte del protocolo del Consejo Mundial, una asociación deportiva sin autoridad jurídica a nivel nacional.

SALUD VS NECESIDAD

Para los boxeadores, la reactivación era indispensable luego de tres meses sin empleo.

“Ha sido un protocolo muy bueno, la verdad. Nos han cuidado y nos han protegido con todas las precauciones. Muchas gracias a la empresa, a pesar de todas las críticas, es la única que nos ha dado chamba, con los protocolos y todo adecuadamente bien”, afirmó el “Bronco” Leal quien ganó su pelea del 4 de julio en los foros de TV Azteca.

El 7 de julio, en conferencia del CMB, la empresa Zanfer confirmó que en total se dio trabajo a 30 boxeadoras y boxeadores. Una cantidad insignificante si se considera que al presentar los programas había reconocido que fueron 200 pugilistas los que se quedaron sin ingresos durante el paro de tres meses en las funciones.

Aunque no reveló cifras, afirmó que los protocolos sanitarios eran caros y se cargaban en los gastos de estas funciones que no producen ingresos por taquilla, ni tampoco cuentan con patrocinadores.

Los campeones mundiales que actuaron en las funciones, Emanuel Navarrete, Miguel Berchetl y Jackie Nava, reconocieron públicamente que sacrificaron su salario con tal de reaparecer y reactivarse. No fueron los únicos.

En los programas también participó David Picaso, un estudiante de la Facultad de Ciencias de la UNAM que combina su carrera con el pugilismo profesional y Luis Guzmán, un comerciante de la Ciudad de México que apuradamente llegó el jueves en la noche a la concentración, luego de cerrar su negocio.

La gran parte de los pugilistas viven de otra actividad siendo sus peleas la oportunidad de tener un ingreso adicional. Muy pocos llegan a dedicarse totalmente al boxeo, una vez que alcanzan altos estándares de calidad que les garantizan ser programados con mayor regularidad.

“Ha sido una seguridad una higiene muy estricta, pero con tal de que sigamos trabajando hay que echarle ganas. Agradecer a la empresa de que nos siga dando trabajo, que hagan el esfuerzo por mantenernos saludables y lo debemos respetar para poder seguir trabajando” dijo Martín Tecuapetla, quien fue vencido en la función del 4 de julio, pero no descarta volver a trabajar en cuanto haya una nueva oportunidad.

Sin embargo, todos ellos estarán a expensas de la buena voluntad de las empresas en tanto la autoridad de salud de nuestro país no establezca los protocolos que deberán cumplir obligatoriamente todas las empresas deseosas de tener funciones de boxeo, sin público, sin patrocinadores y a un costo muy bajo.

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