Ana Guevara, la hora de dar el paso de costado.

EDGAR VALERO BERROSPE

Nadie puede negar lo conseguido por Ana Gabriela Guevara como deportista. Esa etapa de su vida no tiene ninguna discusión y la ubica como un símbolo del deporte mexicano, enfrentando las cricunstancias y el torpe sistema deportivo de nuestro país. Pero eso fue hace más de una década. Luego decidió tomar el camino del servicio público a su manera donde las cosas han cambiado radicalmente.

Ayer el Comité Olímpico Internacional decidió suspender o aplazar como usted quiera, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que aunque terminen realizandose el próximo año, seguirán llevando el nombre de Juegos de la XXXII Olimpiada, a diferencia de lo que le sucedió a esa ciudad en 1940, cuando la edición número XII no se pospuso, sino que se canceló y que ya no conservó el número en la secuencia, simplemente, para cuando se reanudaron, fue con la edición XIV en Londres 1948.

Esa decisión conlleva muchos puntos periféricos que tienen que ver con la generación de deportistas que van a participar, algunos de los cuales en el caso del futbol, podrían estar legalmente impedidos de participar por la regulación que indica que deben tener menos de 23 años, según el acuerdo del COI con la FIFA. Quienes han calificado probablemente lo hayan hecho ante la ausencia de otros que estaban lesionados y que podrían estar listos para pelear por un lugar, en fin, muchas muchas decisiones por tomar.

Y los Juegos serán en 2021. Pero en nuestro México, dificilmente en el terreno político sucederá algo parecido. El año próximo se llevarán a cabo elecciones para gobernadores en varios estados del país. Sonora entre ellos. Lo que implica que la titular de la CONADE, Ana Guevara, si sigue con sus planes originales, debería renunciar en noviembre próximo para iniciar su precampaña para buscar la candidatura del PT al gobierno de Sonora, y más tarde, por supuesto, la gubernatura. Es decir, ya no estaría al frente de la CONADE para cuando la delegación mexicana participe en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020-21.

Su cabeza dejará de estar enfocada en el deporte mexicano y aunque sus aspiraciones son legítimas, y puede aspirar con todo su derecho a hacer con su vida un papalote, como gobernadora, diputada con permiso o funcionaria de lo que quiera en la 4T, creo que hoy el Destino le brinda una oportunidad absolutamente inesperada.

No es un secreto que muchas de sus decisiones y las de su cercano y corrupto equipo de trabajo han perjudicado al deporte mexicano de manera brutal en su año y meses al frente del Ministerio de Deportes del país. Y quizá en vez de esperar a que llegue Noviembre una acertada decisión sería hacerse a un lado ahora mismo y no cargar en su consciencia lo que pudo haber sido un brutal fracaso para nuestros muchachos en la cita de Tokio.

La falta de desplazamiento de los recursos para los deportistas, su inútil y absurda batalla en contra del Comité Olímpico Mexicano, las múltiples acusaciones de corrupción de las que ha sido protegida en forma descarada por el Gobierno Federal que siguen haciendo la auditoria interminable y su malentendida valentía de decir que me vale madres lo que piensen de mi” (ella, pues, como lo dijo en una entrevista), han generado un deconcierto impresionante en el deporte mexicano. Y llegado el momento, tras los Juegos Olímpicos de todas forma se va a ir, a menos que se haya resignado a perder la candidatura y espere una recolocación en otro ambito del Gobierno del país o regresar a la Cámara de Diputados.

Pero como además de ser muy luchona también es muy suertuda, hoy podría dar ese paso de costado y ayudar a que el deporte mexicano fluya de la mano de alguien que verdaderamente pretenda ayudar a los muchachos a ser mejores, que dedique su tiempo y su mente a plantear mejores condiciones, y estoy seguro que muchos se lo agradecerían y se iría, sino por la puerta grande, al menos no se iría por la de atrás como pudo haber sucedido después de Tokio.

Y el secretario de educación Esteban Moctezuma, quien sabe que ese órgano desconcentrado que depende él por el momento no le ayuda en nada y prácticamente está fuera de su control, al grado de tener que tomar por su propio lado el trabajo de promoción deportiva en las escuelas del país, podría finalmente tomar la decisión de reemplazar a Ana y poner a un funcionario comprometido, serio y que sea un aliado suyo y no un problema permanente como ha sido hasta ahora su titular de la CONADE.

No todo ha sido malo con la posposición de Tokio 2020-21, al menos en México, podría haber sido un catalizador para un cambio que no pensamos que podriamos estar pidiendo a gritos todos los que estamos de una manera u otra, enlazados con el deporte mexicano. Es hora de ser leales a nuestros jóvenes y a nuestro país, ojalá Ana de se cuenta. Nunca trendrá una mejor segunda oportunida de dar un paso de costado.

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